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No todo lo que te cuesta hacer es falta de disciplina

No siempre postergamos porque nos falta voluntad. Muchas veces vivimos intentando llegar a todo lo que queremos hacer al mismo tiempo. Y cuando no hay claridad sobre qué es prioridad, aparece el agotamiento, la frustración y la sensación de que nunca alcanza.

No todo lo que te cuesta hacer es falta de disciplina
  • Hace un tiempo, una mujer llegó a mi programa de mentoría "PUERTAS ADENTRO" convencida de que tenía un problema. Y estaba segura de cuál era. "Me falta disciplina".

    Según ella, el problema era que no lograba sostener nada. Empezaba actividad física y abandonaba. Compraba agendas que quedaban vacías. Se proponía cambios que duraban apenas unas semanas. Hacía listas eternas de cosas para hacer.Y terminaba cada día con la misma sensación:

    "No llegué a nada".

    Estaba convencida de que el problema era su falta de constancia. Pero después de escucharla hablar en la primer sesión, me di cuenta de que estaba mirando el lugar equivocado.

    Porque mientras me contaba todo lo que no hacía, también me contaba todo lo que intentaba sostener: Trabajaba, acompañaba a sus hijos, estaba pendiente de sus padres. Quería ordenar su casa, hacer ejercicio, descansar más.

    Quería tener tiempo para ella, crecer profesionalmente, quería empezar proyectos nuevos. Y además hacerlo todo bien.

    Cuando terminó de hablar, le hice una pregunta.

    —¿Y qué es lo más importante para vos hoy? Se quedó en silencio. Y ese silencio dijo mucho más que cualquier respuesta.

    Porque muchas veces no nos falta disciplina. Nos falta claridad para entender qué queremos, qué necesitamos. Qué es prioridad en este momento de nuestra vida. Y qué cosas pueden esperar.

    Porque cuando todo parece importante, terminamos intentando ocuparnos de todo al mismo tiempo.

    • Del trabajo.
    • De la casa.
    • De los hijos.
    • De la pareja.
    • De los pendientes.
    • De los proyectos.
    • De la salud.
    • De las obligaciones.
    • Y también de esas cosas que sabemos que nos harían bien, pero que siempre quedan para después.

    Entonces la cabeza se siente una bomba de tiempo, se llena de recordatorios, tareas, cosas pendientes , culpa, y sobre todo de exigencia.

    Y llega un momento en que ya no sabemos si estamos cansadas porque hacemos mucho o porque pensamos demasiado en todo lo que todavía no hicimos. Y lo más común es pensar que no hicieron nada porque no les alcanza el tiempo.

    Lo veo constantemente en las mentorías. Mujeres que llegan buscando herramientas para organizarse mejor. Y terminan descubriendo que antes de organizar una agenda necesitan organizar algo más profundo: Sus prioridades.

    Porque cuando no tenemos claro hacia dónde vamos, cualquier tarea parece urgente. Cualquier demanda parece importante. Y cualquier interrupción nos saca del eje.

    En cambio, cuando aparece la claridad, las decisiones empiezan a ser más simples. No necesariamente más fáciles. Pero sí más simples.

    Porque ya no intentás estar en diez lugares al mismo tiempo. Ya no decís que SI a todo.

    Ya no sostenés compromisos solo por costumbre. Empezás a elegir.

    Y cuando elegís, la energía cambia. La forma de usar tu tiempo cambia. Incluso la relación con vos misma.

    Porque el problema nunca fue la agenda. El problema era el ruido.

    Ese ruido mental que aparece cuando querés responder a todo, llegar a todo y cumplir con todo y todos!

    Por eso, cada vez que alguien me dice que le falta disciplina, primero me gusta mirar un poco más profundo. Y muchas veces descubrimos que no necesita exigirse más.

    Necesita entender qué merece realmente su tiempo, su energía y su atención.

    Porque cuando hay claridad, sostener cambios deja de sentirse como una lucha constante.

    Y ahí empieza a aparecer algo que muchas veces confundimos con disciplina. Pero que en realidad nace de otro lugar:


    De saber qué querés. Y por qué lo querés.

    ¿Alguna vez pensaste que te faltaba disciplina y después descubriste que en realidad no tenías claro qué era importante para vos? Contame en comentarios. Te leo!


    VP® | Vivi Papa ❤️










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