• Inicio
  • Blog
  • No era un diagnóstico. Era una estrategia

No era un diagnóstico. Era una estrategia

Un test en Instagram me devolvió un resultado que no tenía sentido… y aun así dudé. No era un diagnóstico, era una estrategia de venta. Este artículo es sobre el poder de las palabras y la importancia de elegir bien a quién escuchar.

No era un diagnóstico. Era una estrategia

Paseando por Instagram me detuve en una propuesta. De esas que prometen resultados rápidos.
De esas que te dicen que en pocos días algo en tu vida va a cambiar.

Pero antes… te invitan a hacer un test. Dije “¿por qué no?” y lo hice.

Resultado: Nivel bajo. Creencias limitantes. Autosabotaje. O sea todo mal.

Y por un segundo —aunque soy consciente de no sentir nada de eso y de que no respondí nada que me lleve a ese resultado— igual me hizo dudar.

¿Entendés lo que te cuento ?, fue sólo un segundo y alcanzó a que mi cerebro se ponga en modo on , y empiece a preguntarse y si es cierto, sino lo sentis pero muy adentro es asi, revise las respuestas y saben que, nada podia llevar a ese resultado , como mentora no podia dudar... Era un resultado automatizado.

¿Sabés por qué pasa eso? Porque están bien armados. Porque usan palabras que pesan.
Porque saben exactamente dónde tocar. Porque conocen esa parte tuya que, aunque estés bien, puede tambalear.

Y aparece esa pregunta silenciosa: “¿Y si es verdad?” Pero cuando frenás y lo analizás, te das cuenta. No era un diagnóstico. Era una estrategia.

Primero te bajan la moral por mil. Después te explican por qué estás así.
Y al final… te venden cómo salir de ese lugar.

Con soluciones rápidas. Con fórmulas mágicas. Con promesas que suenan demasiado bien.

Y ojo, no está mal vender. Yo también vendo.

Pero hay una diferencia enorme entre incomodarte para que te mires por dentro y hacerte sentir menos para que compres.

Porque cuando alguien necesita bajarte para convencerte, no te está acompañando. Te estáempujando al vacio.

Y eso, en el corto plazo, puede funcionar. Pero no transforma.

La transformación real no empieza desde la culpa. Ni desde la urgencia.
Ni desde sentir que estás mal.

Empieza desde otro lugar.

Desde la honestidad. Desde la claridad.
Desde poder mirarte sin que alguien te desarme.

Con proceso. Con tiempo.
Con acompañamiento real.

En 8 días no te vas a volver millonaria. Ni con un audio. Ni con una fórmula.

Por eso, cuando acompaño procesos de mujeres que llegan a mi con pedido de orden interno y externo, no empiezo diciéndote todo lo que está mal.

No necesitás que te bajen para cambiar.

Necesitás dirección.
Criterio. Claridad. Orden interno.
Y, sobre todo, elegir bien a quién escuchar.

Desapegarte también es esto: no comprar todo lo que ves.

Ni objetos. Ni ideas.

Porque cuando dejás de creerte todo lo que te prometen, empezás a elegir mejor.

Y eso ya es priorizarte.

Porque el amor propio no es un discurso.

Se construye en cada elección.

Pensalo.

VP® Vivi Papa


Comentarios
Unirse a la conversación
Escribe tu comentario…
Aún no hay comentarios en este artículo
Te puede interesar
Accede con tu cuenta de VP. ViviPapa
¿Ya tenes cuenta?
Iniciar sesión
Cerrar X